Los beneficios corporales y emocionales que se experimentan luego de pasar unas horas o unos días en un Spa, son extraordinarios. Estudios han demostrado que luego de realizar un circuito por las piscinas temperadas, los hidromasajes, las sesiones de aromaterapia, el paso por los saunas, las sesiones especiales con piedras volcánicas sobre la espalda y otras delicias sensoriales, se experimentan mejoras en la circulación sanguínea y linfática, bajan los niveles de ansiedad, se propicia la relajación muscular y el alivio en las articulaciones. Así mismo se han reportado mejorías notables en casos de personas con insomnio crónico y depresión.

Es por esto que en Chile se ha fomentado en llamado Turismo de Salud, que invita a hombres, mujeres, jóvenes estudiantes, madres en gestación, y personas de la tercera edad, a descubrir las bondades de estar en contacto con la naturaleza mientras sus tensiones corporales van siendo ahuyentadas por las magníficas manos de los fisioterapeutas de estos centros de salud y estética.

Y es que solo puede haber belleza en un cuerpo saludable, por eso unas horas de Spa, pueden ser el regalo perfecto para celebrar un cumpleaños o un aniversario, un maravilloso reconocimiento luego de un ascenso laboral, o simplemente un encuentro especial en un entorno fuera de la rutina con esa persona especial o consigo mismo.

Adicionalmente, se pueden aprovechar otros servicios que aparte de relajar, dejan al visitante con una piel esplendorosa aplicando procedimientos en los que se emplean piedras semipreciosas para recargar los campos energéticos y exfoliar células muertas. También se obtienen hermosos e hidratados cabellos con los masajes de cráneo, hechos con aceites esenciales que estimulan la cutícula capilar y erradican la porosidad de las hebras. Y finalmente darle a las manos y pies un cariño con la manicure y pedicure floral en la que se aplican pétalos exóticos que perfuman, humectan y regeneran la piel de las extremidades tan maltratadas por el uso y abuso diario.