Entre los especialistas que se pueden encontrar en un salón de belleza, además de peluqueros, auxiliares y estilistas, se encuentra otro personal que se encarga de los servicios complementarios que darán a la imagen del cliente un acabado sensacional. Se trata de los encargados de embellecer manos (manicure) y pies (pedicure).

Expertos en el tratamiento, cuidado y decoración de piel y uñas, los manicuristas limpian y preparan la piel de las manos y alrededor de las uñas con cremas exfoliadoras, y aceites esenciales para luego masajear y estimular su circulación. Luego pasan a la superficie ungular como tal, recortando (con instrumentos esterilizados) limando y puliendo con extremo cuidado para no lastimar al cliente.

Si el cliente tiene uñas muy cortas o extremadamente frágiles, la manicurista puede montar un sistema de uñas postizas en material acrílico, gel, acrigel ,resina, temporales permanentes para luego proceder a decorar.

La selección del adorno puede ir desde lo más sencillo a lo más elaborado. Dentro de la tendencia conservadora de la decoración de uñas está la aplicación de brillo transparente con banda blanca en el borde al estilo francesa, o bien la cobertura con esmalte de color.

En relación a las nuevas tendencias de ornamento que existen en la actualidad son muchas y muy variadas. Para empezar, están las pinceladas, con paisajes, incrustaciones, esculpido en 3d, uñas acrílicas con efecto pecera, efecto bomba, uñas de hielo, uñas anti estrés, uña espiral y pare usted de contar.

En el caso de los pies, el pedicurista presta mas atención al limado de asperezas, callosidades cuidado, limpieza e hidratación de la piel. Cuando se detecta hongo en la superficie o alrededores de la uña, recomiendan la visita a un especialista que puede recetar tratamiento oral, tópico y en casos extremos, remoción total de la misma a través de cirugía para recuperarla.